9 de enero de 2017

Disculpa las faltas...


"Me lo contaron y lo olvidé; lo vi y lo entendí; lo hice y lo aprendí."

Tengo que advertir que en varios de los textos redactados por mi es seguro que encontrarás errores ortográficos, pero haciendo a un lado los dramas de profesora estricta, estirada e histriónica, los errores que más me preocupan son los gramaticales y de puntuación, porque sabemos que en algún momento, después de la moda de EzkriviR aZi en redes sociales, comenzó una moda de criticar las faltas ortográficas ―aúnque fueras un ignorante de todo lo demás― y muchos la  adoptaron con singular cariño para alardear de una educación superior a quien cometiera el más mínimo error, aún sabiendo que al escribir en un teclado querty de una diagonal de dos pulgadas, en donde la B está junto a la V y la Z está junto a la S, es muy fácil cometerlos y a veces ni siquiera te importa corregir porque lo que escribiste no tiene mayor importancia. Ahora bien, esta advertencia la hago porque hay ocasiones en las que yo mismo leo lo que escribo mucho después de haberlo hecho y me doy cuenta de que el texto tiene infinidad de errores de distintos tipos, porque las personas encargadas de el área de corrección de estilo, diseño, diseño web, redacción, social media, entre otras cosas son la misma, además de que, vamos, no es un secreto que no soy escritor, es más, ni siquiera tengo la "educación" para escribír o hacer muchas de las cosas que hago —si le podemos llamar educación a el adoctrinamiento que obtenemos en las escuelas para obedecer reglas y así poder obtener un empleo—. Muchas de las cosas que sé las aprendí por mi cuenta buscando la forma de hacerlo y considero que lo demás son formalidades absurdas, así que no quiero dejar que todo lo anterior se vuelva un impedimento para poder expresar mis inquietudes y comunicarme contigo.  :)